RESTAURANTES ETERNOS I

LA HISTORIA VIVA DE ESPAÑA

 

España tiene la suerte de tener fantásticos bares y restaurantes que guardan entre sus paredes muchos años de recorrido. Visitar los restaurantes más antiguos de España es la oportunidad perfecta para formar parte de su historia viva.

En su De consolatione philosophiae, V,  define Boecio la eternidad como interminabilis vitae tota simul et perfecta possesio (posesión total, simultánea y completa de una vida interminable). Para Boecio la eternidad era un “presente perpetuo”. ¿Qué mejor manera de definir estos restaurantes que la de Boecio? No es antojadizo por ello el título de esta nota: RESTAURANTES ETERNOS. Abiertos como el primer día y vigentes. Una muestra de tradiciones superpuestas y de innovaciones permanentes.

¿Sabías que en la actualidad algunos datan de 1670 e incluso de 1386? Muchos sirven platos castizos, otros combinan tradición con toques más innovadores. Lo que está claro es que en cuanto a longevidad no les gana nadie. En ellos tenés la oportunidad de sentarte a comer en el rincón donde se sentaba Cervantes. O en las mesas que ocuparon  Truman Capote, Benito Pérez Galdós, Ernest Hemingway y Ramón del Valle Inclán, entre otros.

En esta oportunidad vamos a mostrarte once de ellos. Un recorrido que comenzará en 1840 y terminará en 1386, pero que en realidad transita aún por nuestros días. Y para que puedas ver la mayor cantidad de detalles, esta nota se divide en dos post, con cinco y seis restaurantes en cada uno de ellos: RESTAURANTES ETERNOS I y II, en nuestra primera entrega doble.

 

 

Taberna Antigua Casa de Guardia, 1840

 

 

Ellos se consideran la taberna con más solera de Málaga, y no es para menos. Su fundador fue un famoso licorero y vinicultor malagueño, proveedor de su Majestad la Reina Isabel II. Esta histórica taberna sirve sus propios vinos y también su propio vermut. Pasar por Málaga y no probar un “pajarete” es pecado. Es el vino más típico que se sirve en la Antigua Casa de Guardia, la taberna y bodega con más solera de la ciudad. Se trata de un vino dulce de la variedad Pedro Ximénez y Moscatel, generoso de licor, que pertenece a la Denominación de Origen Málaga. El origen de este lugar se remonta al siglo XIX, cuando José de Guardia, famoso vinicultor, fue nombrado Proveedor de la Casa de su Majestad la Reina Isabel II, título que sigue conservando a día a de hoy. Actualmente, ha cambiado de dueños y de localización, pero su esencia permanece. Tras pasar la puerta, un fuerte olor a vino por todas partes. Al entrar, ya sabes que el sitio es especial y el hecho de pedir en esa barra es volver atrás en el tiempo. Los precios a tiza en los barriles y la cuenta apuntada sobre la barra, no existen ni ordenadores ni móviles para tomar nota. Es de agradecer que siga conservando su carácter y su imagen desde 1840, lo hace un lugar único. Pasar por aquí y probar sus caldos es visita obligada en la ciudad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Restaurante Lhardy, 1839

 

 

La experiencia le ha llevado a ser a Lhardy uno de los restaurantes más antiguos de España en los que saborear la gastronomía tradicional en Madrid. Sus cocinas se encendieron por primera vez en 1839, y desde entonces ha mantenido ese aire de lujo que tanto le caracteriza. Su ubicación es envidiable, pues se encuentra cerca de la misma Puerta del Sol. El restaurante posee nada más y nada menos que tres plantas y seis salones. Se trata de un imprescindible en la Ruta del Cocido Madrileño.

En su libro de reservas conserva nombres como Alfonso XII, Alfonso XIII, Mata-Hari, Federico García Lorca, Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente, Ramón Gómez de la Serna, Ortega y Gasset, Manolete, Julio Camba o el escultor Juan Cristóbal. O, sí, el Rey actual y el anterior. “No podemos concebir Madrid sin Lhardy”, sentenció en su día José Martínez Ruiz ‘Azorín’.

 

 

 

 

 

7 Portes, 1836

 

 

 

Se trata de un establecimiento emblemático en Barcelona y uno de los restaurantes más antiguos de España. Abierto desde 1836, su nombre (siete puertas) proviene del hecho de que el restaurante contaba con siete puertas más la de entrada del personal. Los intelectuales de la época acudían allí a tomar café. En la actualidad es un referente en la gastronomía, siendo famosos sus arroces. Con el objetivo de dar a conocer la cocina catalana, han publicado dos libros. Su agenda cultural es muy interesante.

No es un restaurante con estrellas Michelin, ni ofrece menús degustación, ni cuenta listas de espera para conseguir una mesa. Pero aparece en las guías de todo el planeta, atiende a 200.000 clientes anuales, sirve 300 paellas diarias, ha dado de comer a numerosas personalidades –de Fleming a Picasso, Miró, Perón o el Che Guevara–, además de una larga lista de estrellas de Hollywood. Y, sobre todo, no ha cerrado un solo día desde que abrió –primero como café– hace 184 años en el primer edificio de la ciudad al que llegó el agua corriente.

 

 

 

 

 

 

 

Casa Montaña, 1836

 

Parece que nada ha cambiado en Casa Montaña (o Bodega Montaña), Valencia, desde 1836. Situado en el barrio del Canyamelar, su personalidad lo ha llevado a ser no solo uno de los bares más antiguos de España, sino también con más personalidad. Destacar su llamativa fachada modernista. Es un establecimiento centenario perfecto para tomar un vino.

Cuando abrió sus puertas Casa Montaña, la zona marinera del Cabañal tenía hasta su Ayuntamiento propio. La familia propietaria de la bodega vivía en el mismo local donde trabajaba. Allí se servía vino a granel y, muchas veces, mientras la gente esperaba que se llenara su botella, pedía una copita con algún bocado para picar. Así fue surgiendo un negocio que se ha mantenido durante casi dos siglos y donde hoy puedes disfrutar de una de las mejores selecciones de vinos y productos de la tierra, cuidada por uno de los descendientes que hace unos 15 años está al frente del negocio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Taberna Antonio Sánchez, 1787 1830

 

Aunque se tiene noticia de él desde 1830. La Taberna Antonio Sánchez es probablemente la tasca más antigua de Madrid sin reformar. Por eso también es conocida como la taberna de los tres siglos. Cruzar sus puertas es retroceder en el tiempo, a una época en que los toreros eran los futbolistas de hoy en día. Se desconoce la fecha exacta de su fundación pero se sabe que es anterior a febrero de 1787 cuando se publica en el Diario Curioso, Erudito, Económico y Comercial su traspaso como negocio dedicado al despacho de vinos. La planimetría catastral, realizada en 1749 bajo el reinado de Felipe VI, demuestra que el edificio actual sigue siendo el mismo y que el espacio que ocupa la taberna en él no ha cambiado. Una taberna con casi 250 años de historia en la que disfrutar de la mejor cocina tradicional española

Este local de Madrid cuenta con un ambiente taurino que tanto le caracterizó en tiempos pasados. A lo largo de los años poco ha cambiado. Con el deseo de conservar su estética más pura, la Taberna Antonio Sánchez mantiene su fachada de madera y, al entrar, su clásica barra y paredes repletas de recuerdos. A finales del siglo XIX adquirió este local taurino Antonio Sánchez Ruiz, natural de Valdepeñas, que se ganó el cariño de sus vecinos a base de despachar vino manchego. A su muerte, fue su hijo Antonio Sánchez Ugarte quien se hizo cargo de la bodega y quien consiguió reunir bajo su techo a personajes de la cultura, las artes y la política como Ignacio Zuloaga, Joaquín Sorolla, Pío Baroja, Valle Inclán, Antonio Díaz Cañabate, el duque de Windsor, Millán Astray o Juan Belmonte, entre muchos otros. Antonio Sánchez quiso ser torero, pintor y tabernero. Ejerció las tres profesiones y no despuntó en ninguna. Consiguió regentar su taberna con gran éxito pero no por estar detrás de la barra precisamente. Le gustaba el otro lado de la barra, no hay fotografías de él sirviendo, siempre estaba por fuera, entre los clientes, fue un personaje muy curioso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Casa Alberto, 1827

 

 

 

Ubicado en el centro de Madrid, Casa Alberto fue en sus comienzos una taberna en la que se servía a los clientes vinos, bacalao seco, huevos duros… En la actualidad, es uno de los restaurantes más antiguos de España que combina la gastronomía clásica madrileña con un toque vanguardista. Aquí se puede degustar desde callos y rabo estofado a solomillo de ternera con ali-oli de manzana.

Situado en pleno Barrio de las Letras, cuna de los ilustrados del Siglo de Oro Español, se encuentra. Se fundó en el año 1827, según consta en la placa colocada por el Ayuntamiento de Madrid en el suelo de la entrada al local. De aquel tiempo es el edificio actual, construido sobre otro anterior, de mediados del siglo XVI, que fue donde vivió D. Miguel de Cervantes.

Se dice que en el edificio que ocupa hoy el restaurante, escribió Miguel de Cervantes su famosa novela “Viaje al Parnaso”. No obstante, esta no ha sido la única vertiente cultural, ya que la proximidad a los teatros de la zona, y la influencia taurina dada su ubicación, hizo cita “obligada” por multitud de artistas, cantantes, actores y toreros. En 1924 se consiguió que la taberna viviera varios años de esplendor. Gente “chic”, paseantes y oficinistas disfrutaban con las nuevas y variadas tapas, como los arenques o el bacalao seco. El vermut se fue haciendo sitio poco a poco entre los madrileños como la bebida del aperitivo; era la bebida más frecuente el vino de Valdepeñas que venía en pellejos de vaca. Después, se pudo servir marisco y pescado gracias al ferrocarril que lo traía fresco a Madrid: almejas guisadas, ostras, cangrejos cocidos, anchoas, quisquillas…

Las vicisitudes de una taberna centenaria como Casa Alberto han ido parejas al paso del tiempo. Pero hay una preocupación constante en los distintos taberneros que la han regentado: mantener el sabor y cierto casticismo madrileño, adaptándose a las posibilidades y a las exigencias de los clientes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Emilio R. Moya

 

Fuentes: espanafascinante.com, Facebook y webs de los establecimientos.
Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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