RESTAURANTES QUE MATAN

HEART ATTACK GRILL

 

 

“Este establecimiento es malo para tu salud”, avisa un letrero en su interior. El menú te tapona las arterias solo de leerlo: hamburguesas de cuatro pisos con kilos de panceta ahumada, queso derretido y chorreando salsas. Papas fritas en manteca de cerdo, batidos con crema 300% M.G., alcohol y cigarrillos sin filtro. Las camareras disfrazadas de enfermeras; el dueño, de médico, y los clientes con esa especie de camisones abiertos por detrás tan típicos de los hospitales.

 

 

El restaurante se quedaría en la típica fantochada de parque temático de Las Vegas si no fuera porque cumple lo que promete. El portavoz del local, un tipo de 260 kilos de peso, marcó el ejemplo a seguir muriéndose el año 2013, a los 29 años. Unos meses después, un hombre tuvo que ser llevado del restaurante al hospital tras sufrir un ataque al corazón, y eso que solo había tomado una Bypass triple. Y dos semanas después, una mujer colapsó en el recinto tras comer, fumar y beber margaritas como una posesa.

 

 

Lejos de frenar el negocio, estos casos lo hicieron todavía más popular. El riesgo de que te dé un infarto en mitad de la hamburguesa tiene ese no sé qué, de la ruleta rusa, y atrae a los amantes de las emociones X-TREME. Por otro lado, con todo lo abominable que pueda parecer la oferta gastronómica del Heart Attack, creo que sus promotores han comprendido un hecho esencial: en una época obsesionada por la salud y la longevidad, no hay nada más transgresor que jugarte la vida comiendo chatarras. Y cuánto más puercas, mejor. Castigar a tu organismo con una orgía de mal comportamiento alimentario es hoy lo que era tomar drogas en los sesenta y los setenta: un placentero, autodestructivo y mortal, corte de mangas al sistema. A la fecha Heart Attack Grill ya tiene al menos un muerto más en su haber, fallecido en 2020.

 

UN NOMBRE QUE NO ENGAÑA

 

 

El Restaurante toma su nombre del término médico “Ataque al Corazón” y tiene como parte de sus menús unos platos llamados Bypass Burguer. Además tiene unos bonos que permiten a personas con más de 158 kilos comer su menú gratis. El restaurante “atrae a personas a las que no le importa cuidar su salud”, dijo el dueño, Jon Basso, al periódico Los Angeles Times.

 

 

Hay varios tipos de platos Bypass Burguer, según el número de filets de hamburguesa que tengan. Cada hamburguesa va desde los 200grs de carne hasta los 900grs. Tienen doble, triple y cuadruple Bypass.

 

 

La Triple Bypass que tiene 6.000 calorías (3 veces lo que debe de comer en un día una persona activa), ocho fetas de queso y 20 fetas de panceta ahumada.

 

 

 

La Cuadruple Bypass tiene unas 10.000 calorías, cerca de cuatro kilos de carne,  medio kilo de fetas de panceta ahumada y cuarto kilo de fetas de queso.

 

 

La Octuple Bypass está fuera de toda medida y lógica. Creo que equivale a un tiro de escopeta en la frente. Tiene unas 20.000 calorías.

 

 

El Restaurante está lleno de advertencias que te recuerdan como su nombre indica que puedes sufrir un ataque al corazón comiendo aquí. Según John Basso, dueño del restaurante, su misión es servir las mejores, más grandes y grasosas hamburguesas del mundo.

 

ORIGEN DEL CONCEPTO

 

 

El Heart Attack Grill fue fundado en 2005 en Chandler, Arizona, por Jon Basso, con el propósito de servir “pornografía nutricional”,​ y comida “tan mala para tu salud que sea impactante”.​ La idea le llegó cuando se encontraba escribiendo una tesis de mercadotecnia sobre estudios de entrenamiento físico y se inspiró por las historias en las que sus clientes dejaban sus dietas alimenticias. El establecimiento es un “hospital”: las meseras, “enfermeras”, toman las órdenes, “prescripciones”, de los clientes, “pacientes”.

 

 

Cada “paciente” recibe un camisón de hospital antes de sentarse. Aquellos “pacientes” que no terminan sus alimentos reciben un castigo de tres nalgadas con una paleta de paddle por parte de su “enfermera”, con la opción de comprar dicha paleta después.

 

 

Una de las promociones del restaurante es la recompensa a aquellos “pacientes” que se terminen una hamburguesa triple o cuádruple. Después de que un “paciente” lo logra, es transportado en una silla de ruedas con ayuda de su “enfermera personal”.

 

​NO SE TRATA DE UNA BROMA

Este restaurante existe. Y aunque pueda parecernos abominable, tiene una clientela numerosa. ¿Podría funcionar en Argentina? No tengo la respuesta. (*) Pero si puedo decirles que nosotros también comemos mucha comida chatarra, muchas calorías extras y nuestros hospitales y sanatorios no se cansan de tratar enfermedades cardíacas, hacer by passes, cambiar válvulas y realizar angioplastias. Y que los infartos están a la orden del día.  Tal vez viendo esta manera casi obscena de presentar la comida chatarra, nos ayude a reflexionar acerca de las cosas que comemos y dónde comemos.

 

BONUS TRACK:  VIDEOS SOBRE HEART ATTACK GRILL

 

 

 

 

Emilio R. Moya

(*) DESPUÉS DE HABER PUBLICADO LA NOTA PETER CAPUSOTTO ME ENVIÓ LA REPUESTA: HE AQUÍ EL VIDEO

 

 

 

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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