FLORES DE PRIMAVERA

LAS FLORES COMESTIBLES

 

El uso de flores en la cocina existe desde la Antigüedad, los egipcios usaban los pétalos de rosa, los árabes la flor de azahar en sus postres y dulces aromáticos, los hindúes perfumaban sus yogures con flores como el jazmín y los romanos tomaban como digestivo un agua de lavanda y pétalos de rosa durante sus banquetes. Las flores son parte integral de la gastronomía, de la misma manera que lo son las zanahorias, las cebollas o las frutas. Se comen. Los cocineros la buscan por su color, su frescura y, lo que no es menos, por su aroma: elementos que le pueden dar a un plato un goce estético diferente y superior.

Pero no toda flor es comestible. Por ejemplo, la hortensia puede dar dolor de panza, no es genéticamente apta para el consumo humano. El floripondio, que abunda de manera silvestre, tiene componentes alucinógenos. No es para ensalada.

 

NO SON COMESTIBLES LAS FLORES QUE SE COMPRAN EN FLORERIAS

El destino  de éstas flores es ornamental, porque tienen una gran cantidad de agroquímicos que las hacen más duraderas en el tiempo. Aunque luzcan apetitosas, como las rosas, que ciertamente se consumen en muchos países, no hay que comerlas. Tampoco se recomienda consumir flores que crecieron de manera silvestre en un contexto urbano, con la contaminación que, seguramente, habrá absorbido la planta al crecer. Hay que cultivarlas de manera orgánica o comprarlas en proveedores de flores comestibles que lo hacen de este modo.

 

Cada flor tiene su belleza y su característica peculiar. Por ejemplo, el Taco de Reina tiene un gusto increíble a berro, tanto la flor como la hoja. Es una planta preciosa, bastante voluptuosa. Y aunque es pluri-anual, si la agarra una helada, la quema. Por suerte, las semillas, que caen todo el tiempo al suelo, volverán a brotar.

 

 

Un producto muy codiciado entre los cocineros es la flor de borraja. Esta es una planta espectacular, cuyas hojas son de color verde intenso, bastante rugosas y carnosas. Tiene una aspecto áspero. En cambio, la flor, es pequeña y de color violeta. Y muy delicada. Aunque no tiene un gusto particular, es tan bella, que es muy decorativa. Va bien tanto en una ensalada como en un postre.

En Argentina hay una variedad extensa de flores comestibles entre las que se destacan:

Capuchina. Es bastante grande y viene de distintos colores: desde amarillo a rojo, con pétalos que tienen un sabor no demasiado fuerte, sino un poco más neutro, y con un toque amargo y una nota picante. También se la conoce como taco de reina.

 

 

Taco de reina. Conocida también como capuchina, también se consume en ensaladas (mezclado con lechuga, con cítricos como la naranja y frutos rojos), por el picor que tiene y lo aromático que es. Posee un color naranja intenso.

 

Pensamiento. Siempre tiene ese sabor característico de lo verde, clorofila y verdura fresca, que deja una sensación de refresco en la boca.

 

Flor de borraja. Es una de las más frescas que hay, con un color intenso, y lo bueno es que tiene un sabor dulce que, cuando se la mastica, recuerda al pepino. Hay blancas, azules y violáceas.

 

Caléndula. Es muy aromática y tienen un ligero amargor en sus pétalos (su color naranja  hace acordar al azafrán). Se utiliza básicamente para decorar con sus pétalos .

 

Albahaca. Entre las aromáticas se encuentra esta flor comestible, que posee un sabor muy parecido a la de la hoja, pero más suave, y que va muy bien con las ensaladas.

 

Amapola. Se consigue principalmente en la zona de Bariloche, con un color rojo y se consume también en ensaladas e infusiones.

 

Azahar. Todavía se sigue utilizando y es extraordinaria en su uso en panadería.

 

Flor de cebolla. Entre las liláceas se encuentra esta flor comestible, que es una versión de la cebolla un poco más suave, y que se distingue por tener unos pinchitos violetas.

 

Diente de león. Tiene un sabor dulce, pero más parecido a la miel; es silvestre y pega muy bien con ensaladas.

 

 

Flor de eneldo. Es otra aromática que va muy bien con pescados y mariscos y tiene un sabor mucho más suave que la planta. Esta flor también sirve para salsas.

 

 

Girasol. Se vende durante su época, y no tiene nada que ver con la semilla, ni la raíz, ni el tallo. Posee un poco de sabor amargo y reacciona igual que el alcaucil, que cuando apenas se lo “golpea” con agua caliente o vapor, se le va el sabor amargo.

 

Lavanda. Es ligeramente picante y con ese típico perfume que la caracteriza.

 

 

Flor de zucchini. Es una de las más utilizadas, principalmente en ensaladas o rellenas con queso o carne.

 

 

Emilio R. Moya

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Editorial Diario La Capital

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