EL PEOR CLIENTE DE NEW YORK

 

EL PEOR CLIENTE DE NEW YORK

 

 

Buenos días estimados lectores. A pesar de la famosa frase: el cliente siempre tiene razón, no todos los restauranters están de acuerdo.

 

 

Al menos eso, es lo que viene pasando en Nueva York, entre el actor James Corden, y el empresario gastronómico, Keith McNally, dueño del restaurante neoyorkino Balthazar.

 

 

James Corden (Londres, 1978) es famoso en Estados Unidos por su programa The late show with James Corden, y en el resto del mundo por los segmentos de Carpool Karaoke, en los que canta subido a un auto, con superestrellas del pop.

 

 

Estos fragmentos son particularmente populares en Youtube. En esa plataforma, las visitas de sus seguidores, superan los 70 millones de visualizaciones. La de Adele, los 200.

 

 

McNally, de 77 años, confirmó este, lunes en su perfil de Instagram, que el presentador, ya no era bienvenido en su local.

 

 

“James Corden es un comediante enormemente dotado, pero como persona es un cretino. Y el cliente más tirano que ha tenido el equipo de Balthazar, desde que el restaurante abrió hace 25 años”, escribió.

 

 

De esta forma, acusaba en su post al conductor por haber tenido un comportamiento inaceptable con sus empleados, en un largo texto que acompañaba una foto de Corden, de 44 años.

 

“No suelo ponerle 86 a un cliente, pero hoy le he puesto 86 a Corden. No me hizo reír”, continuaba. Un 86, en el argot gastronómico inglés, es una forma de decir que no queda más del plato del día, o que un cliente tiene prohibida la entrada en un local.

 

 

No fue la primera vez que McNally sancionó a Corden, pero el veto duró pocas horas. A la mañana siguiente, en su misma red social, el restaurador se retractaba: “Corden acaba de llamarme y se ha disculpado profusamente. Cualquier persona lo suficientemente magnánima como para disculparse con un vago como yo, no merece ser expulsada de ningún sitio”.

 

La de Paul, es quizás, la mejor entrevista nunca hecha a Mc Cartney. Imperdible.

 

 

LOS ORÍGENES DE LA PROHIBICIÓN

 

 

McKelly no ha borrado la primera publicación, que acumula 27.000, Me Gusta, en la que narra, con detalles, los dos incidentes que provocaron la prohibición temporal de Corden, en su local del Soho neoyorkino.

 

 

“En junio, James Corden estuvo aquí en la mesa 61 (…). Después de comerse el plato principal, le enseñó un pelo al gerente, que estaba mortificado. Corden fue extremadamente desagradable y le dijo: ‘Tráenos otra ronda de bebidas ahora mismo. Y también nos vas a invitar a todas las que hemos pedido hasta ahora. Si no lo haces, escribiré una mala crítica en Yelp o algo parecido”. (*)

 

 

El segundo incidente tuvo lugar pocos días atrás, el 9 de octubre de este año, cuando Corden estaba tomando un brunch en el Bistrot, junto a su mujer, la productora de televisión Julia Carey.

 

 

“La esposa de Corden pidió una tortilla de yemas de huevo con queso gruyère y ensalada. Unos minutos después de recibir la comida, James llamó a su camarera, M. K., y le dijo que había un poco de clara de huevo mezclada con la yema”, continúa contando.

Se le trajo un nuevo plato, con una nueva tortilla y papas, en lugar de ensalada, un segundo error.

“Fue entonces cuando James Corden empezó a gritar como un loco al camarero: ‘¡No puedes hacer tu trabajo! ¡No puedes hacer tu trabajo! Tal vez debería ir a la cocina y cocinar la tortilla yo mismo”.

 

¿QUIÉN ES KEITH MCNALLY?

 

 

Keith McNally es un famoso restauranter, de la ciudad de Nueva York. Es propietario de Balthazar, Morandi, Pastis y Odeon, entre muchos otros restaurantes.

 

 

Sabe  más que nadie, que hacer cuando se trata de comer y beber en la Gran Manzana. Y  además, tiene mucho más que decir, sobre los temas, que han captado la atención de la ciudad, del país y del mundo, en los últimos meses.

McNally es un usuario prolífico de Instagram. Pero decir solamente esto, es subestimar el alcance de su uso de las redes sociales. Especialmente en los últimos meses, en que subió a la plataforma una amplia variedad de temas.

 

 

Desde sus pensamientos sobre Serena Williams («la mejor jugadora de tenis de todos los tiempos») hasta su opinión sobre la entrevista de Oprah con el príncipe Harry y su esposa Meghan Markel  («una actriz fantástica»).

Si bien no cuenta con millones de seguidores, es tan grande el peso de sus opiniones, que la mayor parte de las personas que toman decisiones en Nueva York, lo leen cada día.

Y lo mismo ocurre con las redacciones de los grandes medios globales, que se han hecho eco esta semana, de la original disputa con James Corden.

 

BALTHAZAR, UN RESTAURANTE ÚNICO

 

Keith McNally con los chefs Riad Nasr y Lee Hanson la semana de la apertura del restaurante, en abril de 1997.

 

No muchos restaurantes llegan a los 25 años, y aún menos están siempre tan llenos como lo ha estado Balthazar desde el primer día.

Isabella Rossellini habla con Madonna en una fiesta de 1997.

Desde su apertura el 21 de abril de 1997, los neoyorquinos se han disputado cada una de las mesas de Balthazar, preferiblemente sus codiciadas cabinas rojas.

 

Karl Lagerfeld en una fiesta en su honor en 2012; Victoria Beckham y Jay-Z celebran la apertura de una de sus tiendas en 2009

 

La magia de Balthazar siempre ha estado en los detalles” escribió Ben Leventhal, el 21 de abril de 2022, en ocasión de cumplir sus 25 años de apertura.

 

Esta es una foto que inspiró el bar de Balthazar, que McNally llevó en el bolsillo trasero durante años. Cortesía de Ian MCpheely, Paisley Design.

 

Este es el sueño de aquella fotografía, hecho realidad

 

“Balthazar abrió en la primavera de 1997 y, de hecho, no existe en mi mente ningún recuerdo de una ciudad de Nueva York, anterior. Su llegada a Spring Street, tan profundamente cambió nuestra comprensión colectiva, de lo que era posible para un restaurante de barrio; tan inequívocamente dejó obsoletos a sus antepasados de brasserie, en los Estados Unidos, que tengo que esforzarme para pensar en cómo hacíamos las cosas antes”.

 

El menú de Balthazar para la barra de ostras

 

No hay duda de que es la mejor explicación, por qué la ciudad de Nueva York, es sinónimo de restaurantes, y por qué los neoyorquinos creen tan profundamente, que sus restaurantes son los mejores.

 

Balthazar, todos los miembros del equipo, en su  25 aniversario

 

De hecho, cuando la Gran Brasserie del Soho cumplió sus 25 años, se escribieron múltiples artículos en todo el mundo.

Sobre su historia y contribución al desarrollo del Soho; acerca de Keith McNally, su visionario creador y guardián, hasta “que es un restaurante parisino, mejor que los de París”.

¿Cuántos comensales pueden entrar en Balthazar?

 

 

Si se cuenta el comedor y el área del café, cerca del bar, pero no en el bar, tiene alrededor de 180 lugares, más o menos. Y luego afuera, en la terraza, tiene 44 asientos. Pero si se agregan los bancos en las veredas de Spring Street y Crosby, hay un total de 90 afuera.

 

 

¿Cuántos cubiertos puede hacer en un día?

 

 

Los fines de semana, obviamente, los números son los más altos. Alrededor de 900 cubiertos o más para el brunch, y luego más de 500 para la cena, por lo la cifra asciende a unos 1.500  a 1.600, entre los dos. Y eso ocurre cada sábado o domingo.

 

 

Cambia un poco los lunes con los desayunos, almuerzos y cenas. Normalmente 400 cubiertos para el almuerzo, y otros doscientos para el desayuno. Y por las noches, siempre repleto.

 

MCNALLY EN PRIMERA PERSONA

 

 

¿Qué te ha enseñado la pandemia sobre ser dueño de un restaurante?

Como resultado de estar drásticamente corto de dinero durante COVID-19, aprendí, como otros restauradores, a operar mis restaurantes con un presupuesto mucho más ajustado.

Esto me hizo darme cuenta de que había tantos gastos innecesarios en mis lugares. Como dijo Samuel Johnson: «Cuando un hombre va a ser ahorcado en quince días, su mente se concentra maravillosamente».

¿Cómo ha cambiado para siempre la industria de los restaurantes?

Pregúntame cuando llegue el para siempre.

 

 

Tus publicaciones de Instagram son muy entretenidas, pero rara vez se relacionan con tu trabajo diario. ¿Qué inspira cada publicación?

Inicialmente, escribía mis publicaciones de Instagram para alejarme de mi trabajo diario, pero ahora me he vuelto tan adicto, que escribir publicaciones de Instagram es mi trabajo diario. Inspirado es una palabra demasiado pomposa, para describir lo que me impulsa a publicar. Me baso en mi interés por las pinturas, los libros, las películas, la arquitectura, la fotografía y el teatro. Lamentablemente, al final, Joe Public en su mayoría, solo quiere fotos de comida y restaurantes. O perros y bebés. Yo no soporto fotos de perros, bebés o flores.

Hace nueve meses, publiqué que sugería que esos tres temas, se prohibieran los viernes. Perdí 300 seguidores ese día. Considero una pluma en mi sombrero, perder seguidores.

¿Qué esperas lograr con cada publicación?

Estimular a la gente. Ya sea incitándolos a ver las cosas desde un ángulo diferente o ilustrando su hipocresía. Pero siempre con humor.

 

 

 

Emilio R. Moya

 

 

(*) Este es el texto original del Instagram de Keith McNally, en relación a James Corden:
“James Corden is a Hugely gifted comedian, but a tiny Cretin of a man. And the most abusive customer to my Balthazar servers since the restaurant opened 25 years ago. I don’t often 86 a customer, to today I 86’d Corden. It did not make me laugh. Here are two examples of the funny man’s treatment of my staff.
MANAGER’S REPORT # 1:
‘In June, James Corden was here on table 61. (Although this is diabolical, it happens Very occasionally in all restaurants.) After eating his main course, Corden showed the hair to Balthazar manager G. who was very apologetic. Corden was extremely nasty to G, and said:
“Get us another round of drinks this second. And also take care of all of our drinks so far. This way I write any nasty reviews in yelp or anything like that.» ‘
MANAGER’S REPORT # 2:
‘James Corden was at Balthazar with his wife on October 9th for brunch. He asked for a table outside. Brunch Maitre D’ Allie Wolters took the party to table 301. Mr. Corden’s wife ordered an egg yolk omelette with gruyere cheese and salad. A few minutes after they received the food, James called their server, M. K. and told her there was a little bit of egg white mixed with the egg yolk. M. K. informed the floor manager, G. The kitchen remade the dish but unfortunately sent it with home fries instead of salad. That’s when James Corden began yelling like crazy to the server: «You can’t do your job! You can’t do your job! Maybe I should go into the kitchen and cook the omelette myself!» M.K. was very apologetic and brought G. over to the table. He returned the dish, and after that, everything was fine. He gave them promo Champagne glasses to smooth things out. G. said that Corden was pleasant to him but nasty to the server.’ M.K. was very shaken, but professional that she is, continued to finish her shift.’”

 

Fuentes: citadas y enlazadas en la nota

 

 

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

NODO norte

Un suplemento del Diario La Capital

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