EL CHEF QUE ENFRENTA A TRUMP

EL CHEF QUE ENFRENTA A TRUMP

Una carrera brillante como cocinero, un empresario de éxito y un chef solidario. José Andrés es famoso en los cinco continentes. De hecho, ha sido reconocido como una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time en 2012 y 2018. Una vida sorprendente, en la que ha llegado a enfrentarse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

No acabó el bachillerato. No hizo el examen final de la escuela de Barcelona porque estaba en la mili, trabajó en el Bulli, se fue a Estados Unidos con 50 dólares en el bolsillo y se quedó. Hoy es un líder indiscutible a nivel mundial con su ONG World Central Kitchen (WCK), fundada en 2010. Con ella entra en países azotados por una tragedia y coordina a cocineros y voluntarios para alimentar al mayor número de personas posibles. Solo durante la covid-19 han repartido en el mundo 15 millones de comidas.

José Ramón Andrés Puerta no quiso limitarse a ser un cocinero exitoso y mediático. Desde que creó World Central Kitchen cambia a menudo la chaquetilla por un chaleco de cooperante: lo más parecido para un cocinero a una bata sanitaria. “Mis padres eran enfermeros. Mi tío era médico y mi madrina, farmacéutica. Nos trasladamos de Asturias a Cataluña al poco de inaugurarse el hospital de Bellvitge en Barcelona. Yo tenía apenas cuatro años. Recuerdo perfectamente que mis padres tenían turnos diferentes y el intercambio se hacía a veces en la propia puerta de Urgencias o en la planta UCI. A veces llevaban a una anciana a pasear cuando ya habían terminado su turno. Dar ese extra de ti mismo siempre me ha guiado en la vida”, me dice. El desamparo en el que se han encontrado los profesionales sanitarios durante la pandemia lo saca de sus casillas. Lo remueve por dentro. “Es una vergüenza que médicos y enfermeros no hayan tenido el material necesario para protegerse y proteger a los demás. Yo mismo he llevado mascarillas a hospitales en Estados Unidos. En World Central Kitchen ya estábamos preparados”.

Parece que fue hace un siglo, pero hace apenas un año abría sus puertas Mercado Little Spain, el proyecto que José Andrés ha puesto en pie en Nueva York junto a los hermanos Ferran y Albert Adrià. “Es curioso, porque está en la calle 30, a solo unos metros de donde desembarqué por primera vez en Estados Unidos mientras hacía el servicio militar en el Juan Sebastián Elcano. La mili tiene mala fama, pero a mí me enseñó el valor de hacer algo por los demás. En España tendría que haber un servicio, si no militar, sí social obligatorio. Para todos los jóvenes”.

“Mi experiencia en Puerto Rico después del huracán María fue una enseñanza increíble para mí. Me ayudó a entender lo que se necesita hacer para desglosar problemas graves y abordarlos de una manera inteligente y pragmática. Cuando llegamos, mi equipo de World Central Kitchen y yo jamás pensamos que nos quedaríamos durante meses ni que prepararíamos más de 3.6 millones de platillos. Pero todo en la isla había dejado de funcionar. Entonces, juntamos chefs, buscamos ingredientes, pusimos la cocina en marcha y empezamos a trabajar. También brindamos alimentos para adultos mayores de toda la isla, y servimos comida en docenas de asilos.

Necesitamos conservar la excelencia de este país al continuar sus tradiciones de inclusión y luchar contra las fuerzas de la exclusión que nos amenazan a diario. Debemos establecer vínculos entre las personas, y construir muros: los muros de las nuevas cocinas, nuevas escuelas y nuevos hospitales. Si continuamos siendo inclusivos y hospitalarios, podremos seguir avanzando y lograremos construir el país que todos soñamos.” señala José Andrés en un reciente reportaje a la prensa estadounidense.

Dejó el colegio cuando era muy joven

Su pasión por la gastronomía surgió en 1985, y con 16 años ingresó a la Escuela de Restauración y Hotelería de Barcelona. Se alistó en la Armada española, y estuvo en el barco Juan Sebastián de Elcano. Años más tarde, fue a parar a El Bulli.

 

Discípulo de Adrià

En El Bulli empezó su amistan Ferrán Adriá. Años después también se unieron en los negocios. De hecho, el año pasado abrió un gran proyecto culinario abierto en Manhattan junto a los hermanos Ferran y Albert Adrià. Por cierto, muy buen valorado por la crítica, como era de esperar.

De Asturias para el mundo

Llegó a EE.UU. hace tres décadas. Desde 2013 tiene también la nacionalidad estadounidense. Y es considerado por muchos el mejor embajador de España en Estados Unidos.

Empresario de éxito

Su primer restaurante fue Jaleo, especializado en tapas españolas y que fue la semilla de lo que ahora es un gran imperio culinario. Tiene su propia marca de comida española: ha logrado introducir en el mercado estadounidense todo tipo de productos españoles, como vinos, aceites o puntillitas de Cádiz.

Chef hiperactivo y solidario

Estuvo en Haití cuando un huracán asoló el país, estuvo en Houston tras el paso del Katrina y también en Puerto Rico tras el huracán María. Con su organización sin fines de lucro World Central Kitchen también ha estado en España dando comida a quienes han quedado necesitados tras la crisis del coronavirus, como puede verse en el excelente documental ‘Cocina frente a la pandemia’.

Portada de la revista ‘Time’

El chef español fue en abril portada de la prestigiosa revista estadounidense ‘Time’ por sus labores sociales en la crisis del coronavirus. Esta publicación también le reconoció como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2012 y 2018 por sus labores sociales a través de la cocina.

¿Premio Nobel?

Por su labor humanitaria ha sido propuesto varias veces para ser candidato a Premio Nobel de la Paz por su compromiso no solo con los afectados por el coronavirus sino también con las personas indocumentadas que trabajan en EE.UU. Este tema le ha hecho enfrentarse con el presidente Donald Trump.

 

En pie de guerra con Trump

“He sido un inmigrante toda mi vida”, asegura José Andrés. A este respecto, su relación con Donald Trump ha sido tensa en los últimos años. “No puedo abrir un restaurante en un hotel donde el propietario degrada a los inmigrantes”. nos cuenta en el documental.

El magnate neoyorquino y el cocinero libran una disputa legal desde 2015, tras acordar ambos colaborar para que José Andrés abriese un restaurante en el nuevo hotel de lujo Trump International, en el centro de Washington. Sin embargo, el chef rompió el contrato después de que el multimillonario tildase en junio de 2015, cuando se postuló para la Casa Blanca, a los inmigrantes mexicanos de “criminales” y “violadores”.

Las estrellas Michelin no le quitan el sueño

30 restaurantes, más de 3.000 trabajadores y muchas personas disfrutando de su cocina. El restaurante Minibar es el más importante de todos, con dos estrellas Michelin. Allí celebraron su aniversario de boda los Obama. Y allí puede verse a los personajes más influyentes de Estados Unidos. Sin embargo asegura que las estrellas no son lo más importante. “Las Michelin son la excusa para aspirar a algo”, sentencia.

Emilio R. Moya

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Editorial Diario La Capital

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