BREVE INTRODUCCIÓN AL SANDWICH ARGENTINO

BREVE INTRODUCCIÓN AL SANDWICH ARGENTINO

 

A pesar de no contar con la consideración ni el reconocimiento de la crítica, el sandwich argentino, es un producto de nuestro patrimonio cultural alimentario, digno de ser analizado. Desde múltiples aspectos: la anatomía de la diversidad de panes que se fabrican para contenerlos, la diversidad de sus rellenos, las técnicas de cocción de los mismos, la región dónde más se expresan. Si se comen fríos o calientes.  Y un universo de cuestiones que se multiplican a medida que un  etno gastro interesado se adentra en su pesquisa. Y cada una digna de un reporte individual. En principio, de lo que conozco, sólo New York City hace un culto similar a los sándwiches, ya que ni siquiera en Inglaterra donde la leyenda dicen que se inventaron, han cobrado tal relevancia.

 

Cuando hablamos de gastronomía argentina solemos pensar en la carne vacuna. Sin embargo, cualquier turista, cuando vuelve de Argentina, habrá descubierto otros productos típicos, tales como el dulce de leche, las empanadas, los helados, las pizzas o los sándwiches.

¿El sándwich? Sí, has leído bien. El sándwich es uno de los productos preferidos en Argentina. Y no es de extrañar teniendo en cuenta que los argentinos somos amantes del pan, de los fiambres y embutidos y de combinarlos entre sí. ¿Cuáles son los sándwiches más típicos de Argentina?

13 sandwiches típicos argentinos

 

 

1. El choripán: hablar del sándwich en Argentina es hacerlo del choripán, el sándwich por antonomasia de Argentina. Chorizo criollo con salsa chimichurri.

 

 

2. Mortadela y queso: procede directamente de la cocina italiana. La mortadela preferida por los argentinos, por cierto, también viene del país transalpino. Más concretamente de Bolonia.

 

3. Crudo y queso: O como es conocido en España, el “jamón serrano”. Un clásico que no podía faltar en esta lista.

 

4. Sándwich de salami y queso: Para quien no lo sepa, el salami es un embutido grande con un toque de pimientas que acentúa su sabor. Su combinación con el queso lo hace tan sencillo como imprescindible.

 

5. Lomito completo: Compuesto por lomo de ternera asada cortada muy fina y con el típico acompañamiento de jamón, queso, huevo frito, tomate, cebolla y lechuga. A este sándwich se le puede añadir también chimichurri, mayonesa, salsa golf o la que te guste  y se come caliente.

 

6. Sándwich de milanesa: filete de ternera empanado, frito, tierno y en su punto. Puede servirse solo entre el pan o con los extras que más te gusten. Normalmente suele comerse caliente, si bien es cierto que también se come frío si vas de picnic o a la playa. En Tucumán es religión.

 

7. Sándwich de bondiola: la bondiola es un tipo de corte de cerdo ubicado detrás de la cabeza y sobre la paleta. Cocido a la parrilla, cortado en finas rodajas y con lechuga, tomate y mayonesa.

 

 

8. Jamón y queso en pan de molde: Uno de los más sencillos y clásicos que nunca falla. La mejor y más rápida opción para matar el hambre en cualquier momento.

9. PBT Primavera: Bocadillo en pan pebete y relleno de jamón “cocido” (así se conoce en Argentina al jamón de york), queso, lechuga y tomate.

 

10. “Triples de miga”: A pesar de ser un completo desconocido en Europa, este sándwich es uno de los preferidos por todos los que visitan Argentina y lo prueban. Los ingredientes se insertan entre tres finísimas capas de miga, pudiendo utilizar todo tipo de combinaciones de los productos en capas separadas: jamón y queso, serrano y palmitos, anchoas y roquefort, tomate y jamón crudo, lechuga y tomate y un largo etcétera.

 

11. ” Hamburguesa Argentina” : Nada que ver con las de las cadenas internacionales. Pueden venir de a 1, de a 2, de a 3 o de a 4. En pan de hamburguesas o en pan torpedo. Común, Especial, Completa o Super. Y son mucho más grandes.

 

12. “Super pancho”: 

El pancho es una de las comidas rápidas más populares que con el paso del tiempo supo aggiornarse, con nuevos toppings y propuestas innovadoras y sabrosas.  Al momento de elegir los toppings, se pueden pedir sugerencias de hot dogs o armártelo a gusto, con una propuesta tanto de ingredientes fríos (como guacamole, chucrut, pepinos) como calientes (como chili, panceta y cheddar fundido). Además de los clásicos aderezos, como mayonesa, ketchup y diferentes tipos de mostazas, también tienen salsa tártara de producción propia y una gran variedad de salsas picantes.

 

13. “Sandwich Vegano”:

Con el cambio de siglo y el cambio de conciencia, surgió un nuevo clásico, para sumarse al Universo Sanguchero Argento: el Veggie. Que puede ir relleno de cualquier cosa menos de fiambres, carnes o pescados, es decir: sólo de vegetales

 

 

MI SANDWICH PREFERIDO

 

Mi infancia transcurrió durante los años sesenta. Una época muy distinta a la que estamos viviendo. Los sueños estaban intactos. Todo parecía posible y desde París nos llegaban los ecos del Mayo francés con sus grafittis que auguraban : LA IMAGINACIÓN AL PODER.

Papá era médico, mamá docente y yo, el mayor de tres hermanos, una mujer y un varón. Por esos años uno de los consultorios de mi viejo quedaba por San Lorenzo entre Entre Ríos y Mitre. Tres veces a la semana iba por las mañanas hasta el mediodía. Y siempre regresaba con una bandeja con una docena de triples surtidos y una de menditeguys de Monreal Hnos. que estaba – y sigue estando- en la ochava sur este de Entre Ríos y San Lorenzo.

Para mí y mis hermanos era una verdadera fiesta. Primero nos devorábamos los triples. Y después, aun calentitos, los menditeguy de pavita, queso y salsa holandesa. Absolutamente deliciosos. Jamás comí una salsa holandesa más rica que esa. Ni jamás conseguí sacar el punto y el sabor a pesar que hace cincuenta años que lo intento.

 

Con los años me enteré de quién era el personaje que había recibido el honor de que mi sandwich lleve su nombre: Don Carlos ” Charly ” Menditeguy de quién les dejo esta pequeña semblanza:

 

Carlos Menditeguy junto a Brigitte Bardot en la Costa Azul

Gran premio de Turismo Carretera 1963. Carlos Alberto Menditeguy, al volante de su Ford, va ganando fácil. Pero apenas a 15 kilómetros de Arrecifes –la llegada–, el motor se desinfla como un globo pinchado por un alfiler. Menditeguy, parsimonioso, impávido, se baja, se saca los guantes, los pone sobre el capot, prende un cigarrillo, y le da el encendedor a su acompañante:

–Saque un poco de nafta del tanque, y quémelo, Linares… quémelo.

Y empezó a caminar hasta la meta.

El Negro Linares, atónito, no se animó a quemar ese Ford, que costaba un Perú, y acabó sus días en un museo o en manos de un coleccionista…

Frialdad, señorío, fortuna, mundo, idiomas, indomable seductor, supersticioso, ególatra, fuerte de carácter y nacido en cuna de oro fue, sin discusión, un Leonardo da Vinci del deporte: tocó todas sus cuerdas, y no desafinó jamás.

 

Volviendo a mi historia y al menditeguy de Monreal Hnos. Con los años mi viejo comenzó a llevarnos a frecuentar la barra. Especialmente a mi hermano y a mí, ya que por esos años de adolescencia, a mi hermana le preocupaba m´ás su silueta y se cuidaba mucho de los hidratos de carbono.  Allí pude comer mi primer “menditeguy doble salsa”, con el doble de salsa holandesa. Una cosa de locos.

Así fue pasando la vida, y papá siempre saludable e incansable, un buen día se despertó con una nefropatía y a los 75 años pasó a ser esclavo de la diálisis y poco a poco, a perder su vitalidad, sus fuerzas y su apetito. En los últimos tiempos casi todo le resultaba indiferente y no quería comer nada.

No salía más que para ir a diálisis tres veces por semana y una vez al mes para cobrar su jubilación en el banco que está en San Lorenzo y Mitre. Generalmente lo llevaba mi hermana Silvia, a veces mi hermano Eduardo y a veces yo. Pero después de cobrar, un poco a la rastra y un poco por darnos el gusto, caminaba la cuadra desde el banco hasta la sandwichería y se comía con gusto, medio menditeguy con unos tragos de gaseosa. Podría decir sin temor a equivocarme que esos medios menditeguy fueron sus últimas comidas disfrutadas.

 

 

Y miren que si alguien había disfrutado de la comida toda su vida, sin problemas de sobrepeso ni de salud, ese había sido mi viejo hasta la enfermedad.

Por eso me gustaría cerrar esta primera nota sobre el sandwich argentino con un homenaje a mi viejo y a Don Sandalio Monreal, que tanto hizo por la concreción de un sueño que hoy todos disfrutamos: el Parque España.

 

Emilio R. Moya

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Editorial Diario La Capital

Sin comentarios aún

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Un suplemento del Diario La Capital