AQUELLAS PEQUEÑAS COSAS

EN SANTA JULIA, NO NOS DA LO MISMO.

SON AQUELLAS PEQUEÑAS COSAS

 

Julia Zuccardi es la Responsable de Hospitalidad. Ella es la persona que dentro de la empresa se encarga de recibir a los visitantes y brindarles la hospitalidad necesaria para que su estar sea lo mas amable posible. También trabaja en el interior de la empresa asistiendo a cada parte de los sectores,  las relaciones humanas y las públicas. Julia es el Alma de  Santa Julia.

Julia nos recibió en Casa del Visitante. También es  responsable de los otros dos restaurantes  Pan y Oliva y Piedra Infinita. Ella nos pidió gentilmente que la acompañásemos y tuvo la generosidad de mostrarnos “el sentido que la Bodega le quiere dar a la comunidad“.

Haciendo un poco de historia nos habló de su abuelo el Ing. Alberto Victorino Zuccardi. Llegado a Mendoza desde Tucumán comenzó a experimentar con nuevos sistemas de irrigación en esas tierras. Implanta un viñedo en la región de Maipú para mostrarles a los productores de la zona, la funcionalidad de un sistema de riego creado por él. Luego se establece y comienzan a crecer como empresa vitivinícola. Se afincó y se enamoró de ése desierto y trabajó hasta los 90 años.

Quedo al mando su hijo José Alberto y junto a Ana Amitrano (hoy separados) tuvieron a sus hijos, Sebastián (considerado uno de los 10 mejores enólogos de Sudamérica), Julia  y Miguel el apasionado de los olivos y los aceites. Todos en distintas actividades hacen funcionar la empresa.

En bodega Santa Julia reciben cerca de 40 mil personas año. De las cuales, entre “Casa del Visitante” y “Pan y Oliva”, comieron unas 28 mil personas en 2019. Y en Piedra Infinita (Valle de Uco) alrededor de 12.000 visitas.

Piedra Infinita es considerada la bodega N° 1 del mundo desde el 2019  por Academia de The World’s Best Vineyards. La votación fue realizada, de manera virtual, por 500 referentes de la industria, quienes evaluaron no sólo los vinos sino también la experiencia turística integral, incluyendo: “la gastronomía, el ambiente, el recorrido, el personal, la vista, el precio, la reputación, la accesibilidad y todo lo que genera que una visita sea una experiencia gratificante para los visitantes“.

El visitante quiere ver la bodega, el paisaje y la montaña. De noche esto no se puede realizar. Las opciones son solamente al mediodía y a la hora del té.

Julia es la única hija de José Zuccardi. Creada la bodega Santa Julia en su honor, representa el compromiso para alcanzar los niveles más altos de calidad, mediante prácticas sustentables que contribuyen al cuidado del medio ambiente y siendo útiles para la comunidad en que viven.

Generando oportunidades educativas, laborales y culturales en las tres comunidades donde se encuentran benefician a las familias que trabajan en común. Creo que es lo más significativo de esta empresa familiar, Zuccardi funciona como una Gran Familia. Respeto y Valor por el prójimo.

Emma Zuccardi, madre de José “Pépe” Alberto, fue quien impulsó los talleres de costura para las esposas de los empleados entre otras cosas. Los talleres llevan el nombre de Emma.  La empresa compró las maquinas y  montó el taller que lleva su nombre.

 

Gracias a la dedicación de las mismas mujeres, en poco tiempo comenzaron a proveer de la ropa de trabajo a Zuccardi, y ampliaron la producción obteniendo varios clientes externos. Ellas mismas rigen su trabajo y emprenden distintos objetivos, no solo ropa de trabajo.

 

 

Así mismo la bodega creo un jardín maternal y de infantes. Una escuela donde los empleados que no hallan terminado escuelas primaria y secundaría puedan completar el ciclo.

 

 

 

 

 

En Bodega Santa Julia cuidar el medio ambiente, producir vinos de calidad,  orgánicos y con sustentabilidad es indispensable. Tener a su comunidad en estrecho vínculo y crecimiento conjunto es una de las mejores misiones que cumplen, sino la mejor.

Dice Julia Zuccardi ” ¿Quién es Santa Julia? Suele preguntarme la gente cuando visita la bodega. Julia soy yo. Uno de los primeros vinos que hizo la familia lleva mi nombre. Yo tenía alrededor de 11 años y soy la única hija mujer. En ese momento la bodega era muy chica, era imposible imaginar lo que significaba esta nueva marca para mi familia y lo que es hoy Santa Julia para nosotros. Santa Julia y yo buscamos siempre la calidad en lo hacemos, nos sabemos parte del lugar en el que nacimos y creemos en la importancia de cuidar nuestra tierra, estamos comprometidas con ser útiles a la comunidad y su gente.” Continua “La idea original era ponerle Julia pero había una grappa italiana que se llamaba Julia y que estaba registrada. Esa es la razón por la que se le agregó el Santa. En ese momento se usaban mucho los nombres de Santos para los vinos. Y bueno, me santificaron”, destaca Julia, y agrega: “Como dice mi papá, más Julia que Santa”.

 

 

La Bodega tiene Certificación Vegana, Esta certificación es válida para la mayoría de los vinos del portfolio y respalda el compromiso por la elaboración de vinos de manera sustentable.

Aseguran que durante el proceso de elaboración no se utilizan insumos de origen animal, más precisamente durante el proceso de clarificación en donde se suelen usar derivados del huevo o de la leche.

La bodega posee en Santa Rosa 130 hectáreas orgánicas y 180 Hectáreas en Maipu certificadas por Letis.

 

La “Cooperativa Eléctrica de Santa Rosa” de la cual la bodega es  parte, inauguró este año el parque solar más grande de Mendoza , con una dimensión de 16 hectáreas compuesto por 20.000 paneles solares con una potencia de 5 megavatios.

Cuando fuimos a ver las vides nos recibió el ingeniero agrónomo Edgardo Cónsoli. “La posibilidad de cosechar uvas de distintos orígenes multiplica las opciones a la hora de elegir los cortes y variedades que componen cada uno de nuestros vinos”  dice. Escuchar a Cónsoli es un placer, explica con sencillez y muestra cada uno de los pasos. Una y otra vez hasta que le quede claro al visitante.

Nos hizo observar el compost que hacen con lombrices californianas y como cuidan del suelo y la forma en que es regado cada lote. Hasta bromeando quería traer lombrices para pescar en nuestro amplio y ahora bajo río Paraná.

El medio ambiente y la sustentabilidad esta manejada de una manera brillante, no se colocan insecticidas. Para evitar la famosa mosca de la fruta, lamentablemente importada desde Chile, se usan feromonas sexuales y así logran la confusión de las mismas moscas. Todo trata de ser totalmente natural. De ahí la certificación de orgánico que pose la Bodega en gran parte de sus fincas.

A la hora de catar vinos el entusiasta winemaker Rubén Ruffo nos atendió de forma impecable. Hizo como enólogo de la bodega que los simples mortales que éramos en esa mesa cuadrada pudiéramos percibir cada aroma y gusto que brindó cada vino que probamos. La empresa esta girando hacia el vino orgánico. Y por supuesto que la joyita de elite que es Piedra infinita y los cuarteles de la zona están tratando de hacer lo mismo.

Los problemas se generan si los demás productores no entienden el mismo sistema del medio ambiente.

Pasamos luego de la cata a degustar una de las mejores empanadas que comí en muchos años que llevo despuntando ese vicio. Tuvimos la suerte de ser recibidos por nada menos que “La Chacha” Vicario, ganadora del Campeonato Federal de la Empanada en 2019.

¡Excepcionales ! tanto las de carne cortadas a cuchillo, como las de queso y cebolla. Me gustaría estar viviendo mas cerca de Chacha pero hace 16 años que trabaja en Zuccardi.

Luego el asado criollo no se hizo esperar. La calidez de la atención en general y el secreto de hacernos sentir parte de la familia nos da la certeza de saber que estamos en un lugar donde se hace todo con cariño. Cálido, familiar, sentido, todo con gusto.

Desde la decoración de Casa del Visitante, la compra dé la vajilla, la cristalería, los cuadros expuestos que son de artistas locales,  mendocinos que pueden mostrar a muchos visitantes extranjeros su obra.  Ésta acción también fue llevada a cabo por Emma. Las exposiciones que desde tanto tiempo viene haciendo Bodega Santa Julia son el motor de la pintura y el arte.

El día anterior habíamos sido recibidos por José Alberto Zuccardi en Piedra Infinita. Pero para hablar de esa bodega, se necesita otra nota.

 

Recibí el día jueves pasado un llamado de Antonella Fontana la sommelier de Zuccardi en Rosario. Me entregó una bolsa con una botella de Santa Julia Malbec Orgánica 2019, que todavía no destapé y algunas de las prendas y objetos que fabrican en el taller Emma Zuccardi. Ver las prendas me transportó otra vez a febrero, otra vez a Mendoza, otra vez a la calidez de tan buenos recuerdos y casi sin darme cuenta estaba sumergido en esta nota. Cómo queriendo traer Mendoza a Rosario. Como queriendo hilvanar en un collar imaginario de recuerdos cada pequeño detalle con el que fui recibido, honrado y agasajado por toda la familia que hace Santa Julia.  ¡Salud Familia Zuccardi! Bienvenido Santa Julia Orgánica Malbec 2019. Y un brindis con toda la gente querida con quiénes compartimos aquel viaje inolvidable. Mis amigos de España Oscar Pirrone y @oscar.galiffigiacomo   @claudiopirrone411   Fran Camean y señora, @federicosalim y el divertido tío Darío de aquel viejo Viva Madrid.

 

Oscar Tarrío

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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