UN TESORO PRESERVADO

EL LIBRO DEL ABUELO

 

El 24 de setiembre publicamos una nota titulada “CONVOCATORIA A LECTORES”, en la que invitábamos a nuestra comunidad de lectores a lo largo y ancho del mundo, a que se conozcan las recetas de sus familias. Las de sus abuelos, de sus colectividades, provincias o países. Constituyen un tesoro y como todo tesoro cultural debe ser preservado y difundido. Es por eso que les habíamos pedido que se contacten con nosotros a emomasu@gmail.com y allí nos envíen textos, fotografías familiares, fotos de recetarios antiguos y aquello que consideren de interés para una nota. La convocatoria ha sido un éxito y es un honor para nosotros inaugurar una nueva sección en nuestra web, dedicada a la preservación de nuestro patrimonio cultural alimentario.

 

 

 

Elegimos para esta primera entrega un libro incunable, nacido de un abuelo, que después delos 70 años y allá por julio del año 2000, se animó a aprender computación para poder editar un libro de cocina para legarlo a sus cuatro hijos y a sus quince nietos. Se llamaba José Esteban Gambina.

 

Esta es su historia, su libro, sus recetas, y los recuerdos que me trasmitió unos de sus nietos, Faustino “Tino” Gambina, quién nos trajo este maravilloso y entrañable relato.

 

LOS RECUERDOS DE TINO

 

“Mi abuelo había nacido en Chivilcoy, hijo de una familia siciliana, bien tradicionalista. Y llegó a San Juan para estudiar Agronomía. La que después fue su profesión, y el lugar donde conoció a mi abuela Martha. Cumplieron más de 50 años de casados, y algunos más juntos, ya que esperaron a casarse a que mi abuelo se recibiera, porque mi abuela no “iba a casarse con un estudiante. Y tanto se amaron, que se fueron juntos en el 2005, primero mi abuelo y a las semanas mi abuela de tristeza.”

“A José no le gustaba que las comidas fueran blancas. Tenían que tener color. Para él, el color era parte del plato. Cuando hacía pastel de papas por ejemplo, no podía verse el puré blanco. Entonces mi abuelo, lo ponía en el fondo del horno, bajo las llamas para que se tostara bien y quedara dorado. Uno de sus secretos que no nos dejó en el libro, tal vez porque sabía que era uno cuestión de gusto  personal”

“Me resulta imposible elegir un plato favorito de su repertorio culinario. Todo era delicioso. Pero si tengo que quedarme con un recuerdo, tal vez te sorprenda por la simpleza: unas humildes espinacas salteadas en aceite de oliva y ajo que no he vuelto a probar en mi vida, comidas a escondidas de sus hijos, ya que las tenía prohibidas y las comíamos como secreto compartido. Y otra receta que recomendaría son los pimientos y las papas rellenas”

 

EL PRÓLOGO DEL LIBRO

“La cocina. Rincón amable de la casa, junto a los vapore, los aromas y el recrear la vista con las bellezas de la naturaleza, frutas y verduras, con colores que pasan de lobrillante a los opacos, todo una bella pintura.

Ah, en ese ambiente, más el mate, alcanzado con cariño, hacen que los minutos vuelen, y uno, jubilado y sin apuros, se deleita mezclando condimentos y embelleciendo los platos con una presentación acorde a la personalidad de los que se sientan a la mesa diaria.

Siempre me gustó la cocina, conversar acerca de comidas, su elaboración, sus elementos y ver y hablar. Recuerdo a mi madre, con su delantal y su sonrisa a flor de labios, haciendo todas las comidas con sus gustos justos, pero sobresalía uno: que era el amor y el cariño, que al saborearlos, Uno se daba cuenta de que eran los principales sabores. Recuerdo que, aunque cause risa, de niño me encantaba cascar un huevo y llegué a saber partirlo sin ensuciarme los dedos. Me gustaba mirar y sobre todo preguntar. Aprendí a ir lavando las ollas que se desocupaban. Es fundamental trabajar con limpieza y evitar que alguien pregunte: ¿Quién estuvo por acá?

En fin estas recetas están todas probadas, a lo largo de cincuenta años de casados, con cuatro hijos y quince nietos, ha habido tiempo de sobra. Si doy fe, que de todos los elementos que llevan mis comidas, al igual que las de mi madre, lo que más llevan es amor y cariño. Que sea de vuestro agrado y de utilidad práctica. De lograrlo no he trabajado en vano. Por igual los quiero a todos”.

José Esteban Gambina, San Juan, julio de 2000       

 

 

RECETAS ORIGINALES DEL LIBRO

 

PIMIENTOS Y PAPAS RELLENOS

 

 

COSTELETAS

 

EMPANADAS SANJUANINAS

 

 

TALLARINES CASEROS

 

 

SALSAS PARA FIDEOS

 

 

 

 

POLLO RELLENO A LA ABUELA FRANCISCA

 

 

 

EL EPÍLOGO DE JOSÉ

 

José Esteban Gambina, San Juan, Julio de 2000

Emilio R. Moya

 

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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