UN ILUSTRE CONOCIDO

QUE CASI NADIE RECUERDA

 

ROBERT CARRIER

 

El día que nos reunimos en Vicente López para fundar AIEHGRA, la Asociación de Instituciones Educativas Hotelero Gastronómicas de la República Argentina y elegir como primer presidente a Don Pedro Sebess, caímos en la cuenta que casi ninguno de nosotros, los Directores y propietarios de las Escuelas de Cocina, habíamos pasado nunca por las aulas. Sencillamente porque no había. Las fuimos creando poco a poco. En todo el país.

 

Nosotros nos formamos en las tradiciones familiares, en los restaurantes trabajando y mediante los libros. De todos aquellos libros que nos ayudaron en la formación había uno que sobresalía por su didáctica, su forma de entrega semanal, sus contenidos y sobre todo por sus lecciones de cocina. Era el menú de Robert Carrier, conocido aquí como la Enciclopedia Planeta de la Gastronomía. 8 tomas más un anexo sobre vinos que aún hoy mantiene una claridad meridiana, cuando se trata de técnicas clásicas. Obviamente los conservo y los cuido como lo que son: un verdadero tesoro. Pero estoy seguro que muy poco conocen ustedes amables lectores acerca de quién fue y qué hizo el Chef Robert Carrier, por eso este homenaje.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

LA BIOGRAFÍA OFICIAL

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Robert Carrier era un famoso chef antes de que se acuñara el término. A sus libros y tarjetas de cocina simples y accesibles, pero muy bien producidos, se les atribuye haber revolucionado la cocina británica durante las décadas de 1960 y 1970.

Carrier nació en los Estados Unidos en 1923 con el nombre de Robert McMahon, pero luego adoptó el apellido francés de su abuela. Llegó por primera vez a Gran Bretaña en 1953 y, tras un período como editor de comida de Harper’s Bazaar, Carrier abrió un restaurante en Camden Passage, Islington, en 1963.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

En 1971, compró Hintlesham Hall cerca de Ipswich, que restauró en un hotel y restaurante. Pronto introdujo una escuela de cocina allí, pero el proyecto se cerró en 1982. Después de servir como presidente de la Asociación de Restauradores de Gran Bretaña, en 1984 Carrier regresó a los Estados Unidos dónde se centró más en sus programas de televisión y pasó más tiempo en sus residencias de Francia y Marruecos. En 1994 regresó a Gran Bretaña, para finalmente retirarse a su finca en Francia donde falleció a los 82 años en 2006. Esto es lo que cualquier biógrafo oficial podría decir de Robert Carrier. Pero hay muchas cosas más que lo definen y que no constan en ninguna biografía. Y son las que hacen a su legado. Y a su historia viva. Además de que muchos de los datos consignados no son exactos.

 

LA BIOGRAFÍA NO OFICIAL

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Robert Carrier McMahon nació en Tarrytown, Nueva York ,  el tercer hijo de un rico abogado inmobiliario padre de ascendencia irlandesa; su madre era la hija franco- alemana de un millonario. Después de que sus padres quebraran en la Gran Depresión de la década de 1930, mantuvieron su estilo de vida despidiendo a sus sirvientes y preparando sus propias cenas elaboradas.Educado en la ciudad de Nueva York, Robert tomó cursos de arte a tiempo parcial y se capacitó para convertirse en actor. Participó en la revista de Broadway New Faces, antes de viajar por Europa con una compañía de representantes, cantando el protagonista juvenil en musicales estadounidenses. Después de regresar a Estados Unidos, Robert solía quedarse los fines de semana con su amada abuela francesa en el norte del estado de Nueva York . Ella le enseñó a cocinar.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Carrier se ofreció como voluntario para servir en el Ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial como oficial de inteligencia en la Oficina de Servicios Estratégicos, un precursor de la Agencia Central de Inteligencia en tiempos de guerra. Carrier, que hablaba francés con fluidez y comprendía el alemán gracias a su ascendencia, llegó a Inglaterra en 1943 y, después del Día D, se desempeñó en París como criptógrafo en la sede del general Charles de Gaulle.  Carrier eligió permanecer en París como civil después del cese de hostilidades y abandonó su apellido McMahon: “Robert Carrier suena bien en francés y se ve bien visualmente”.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Carrier trabajó inicialmente para una estación de radio de las fuerzas estadounidenses y para una publicación gaullista , Spectacle. Después de que cerraran una revista teatral que él editaba y poseía en parte en 1949, Carrier se mudó a St. Tropez para trabajar en el restaurante de un amigo, Chez Fifine, donde encontró alivio de un ataque de depresión. Ya recuperado se mudó a Roma, Italia, para mejorar su repertorio de cocina, y asumir el papel de un vaquero en una revista musical italiana.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Después de que un amigo lo invitó a Gran Bretaña para la coronación de Isabel II del Reino Unido en 1953, decidió mudarse a Londres. Trabajó en la industria en desarrollo de las relaciones públicas, comercializando varios productos alimenticios, incluidos cubos de caldo, harina de maíz, manzanas de Nueva Zelanda y comida vegetariana para perros. Con Oliver Lawson Dick, de quién nunca más se separaría, Carrier escribió The Vanishing City, una perspectiva histórica de Londres ilustrada con reproducciones de grabados antiguos.

 

SU LABOR EN LA COCINA

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

En 1957, Carrier escribió su primer artículo sobre comida, que vendió a la editora de Harper’s Bazaar, Eileen Dickson . Pronto escribía regularmente para la revista antes de convertirse en colaborador de Vogue y luego escribir una columna semanal para el suplemento en color del Sunday Times. Esta columna le trajo celebridad; los artículos se recopilaron y ampliaron para crear su primer libro de cocina, Great Plahes of the World, profusamente ilustrado, en 1963. Aunque tenía un precio al equivalente actual de £ 100, vendió 11 millones de copias.

 

Con los ingresos obtenidos, Carrier abrió el restaurante del mismo nombre “Carrier” en 1963 en Camden Passage, Islington. Y es en este lugar donde se cruzaron dos de mis referentes gastronómicos más importantes: el chef estadounidense de 40 años y un joven argentino, que habiendo dejado la carrera de arquitectura, ingresa como lavaplatos y pinche de cocina en el restaurante. Tenía 25 años y se llamaba Carlos Alberto Dumas, para nosotros los argentinos, simplemente  “Gato” Dumas. Que iniciaba un camino que lo llevaría unos años después a inaugurar “La Chimère”, en 1965.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Carrier luego desarrolló una cadena internacional de talleres de cocina, el primero en Harrods en 1967. Sus recetas se imprimieron en tarjetas que se podían limpiar con un paño (una innovación conveniente), y eran más específicos en sus cantidades e ingredientes que algunos de los de su competidora Elizabeth David; hicieron posible que un aficionado preparara comida que satisficiera la vista y el paladar de los invitados más exigentes.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

En 1971, vio un anuncio de página completa en Country Life para la venta de una propiedad en Hintlesham Hall cerca de Ipswich , Suffolk y lo compró por £ 32,000 de la época. Planeaba renovarlo lentamente como un refugio en el campo pero, pero al darse cuenta de su vulnerabilidad y casi abandono con pisos y techos podridos, decidió esperar. Empleó a 60 personas para restaurar la casa y la abrió como hotel y restaurante en agosto de 1972.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Unos años más tarde, Carrier conoció a una mujer que vivía cerca de su apartamento en París. La consideraba una cocinera notable; así que, cuando ésta tuvo dificultades económicas, él se ofreció a ponerla como profesora de cocina en Hintlesham si aprendía a hablar inglés. Invirtió alrededor de £ 300,000 para convertir las dependencias del siglo XVI en una escuela moderna. La escuela tenía un auditorio doble y dos aulas, cada una con 12 estaciones de cocina. La mujer nunca aprendió inglés, así que él mismo dirigía la escuela. Presentó cursos para principiantes e intermedios. Las mañanas se dedicaban a las habilidades culinarias genéricas y, por las tardes, los estudiantes preparaban recetas del menú del restaurante Hintlesham Hall. La escuela atrajo a personas de todo el mundo anglófono, pero Carrier se sintió decepcionado al descubrir que muchos se sentían atraídos más por su fama que por el interés por la cocina.

 

SUS ÚLTIMOS AÑOS

 

A fines de la década de 1970, Carrier comenzó a presentar una serie de televisión, Carrier’s Kitchen, basada en las tarjetas de cocina de sus artículos del Sunday Times. Después de la comida británica más tradicional a menudo presentada por la conductora de programas de cocina de televisión británica Fanny Cradock en sus programas en blanco y negro, Carrier en formato de televisión en color presentó a los televidentes británicos una gama más exótica de cocina continental. Con un estilo muy teatral y camp, y una inclinación por los superlativos “Gooorgeous …”, “Adooorable …”,  “Faaabulous!, atrajo a los espectadores tanto por sus vocales americanas arrastradas por las palabras y su autopromoción descarada. A este programa le siguieron tres series, tituladas “Comida, vino y amigos”, “The Gourmet Vegetarian” y “Carrier’s Caribbean”.

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS LIBROS ORIGINALES HECHAS CON EL CELULAR, POR EL AUTOR

 

Para principios de la década de 1980, el estilo televisivo de Carrier se consideraba kitsch y demasiado anticuado, y su comida demasiado compleja. Cancelado su programa de televisión y aburrido de la cultura de las celebridades, Carrier cerró el Hintlesham Hall de dos estrellas Michelin en 1982 y lo vendió al año siguiente a la hotelera inglesa Ruth Watson y su esposo.

 

 

El 2 de abril de 1985 como presidente de la Asociación de Restauradores de Gran Bretaña encabezó una pintoresca marcha de 200 chefs que recorrieron Londres munidos de pancartas para protestar por la vigencia de las leyes victorianas que todavía regían en Gran Bretaña para los alimentos y bebidas. Llegaron hasta el número 10 de Downing Street y entregaron un petitorio al Primer Ministro. Todos iban vestidos de cocineros y cocineras.

 

 

Después de cerrar el restaurante Camden Passage, también galardonado con dos estrellas Michelin, Carrier hizo una breve estadía en Nueva York, y desde 1994 se fue a vivir a Francia y a su villa restaurada en Marruecos , acompañado regularmente por su amigo Oliver Lawson Dick. Habiendo vendido su villa en Marruecos, era dueño de una propiedad en la Provenza donde pasaba su tiempo pintando cuadros, atendido por su buena amiga Liz Glaze después de la muerte de Oliver Lawson Dick.

Carrier ingresó en un hospital del sur de Francia la mañana del 27 de junio de 2006; su muerte fue anunciada a la Asociación de Prensa por Liz Glaze en la tarde del mismo día.

 

 

 

Emilio R. Moya

 

Fuentes: Múltiples publicaciones escritas británicas. Existe poco material acerca de Robert Carrier en Internet, la mayoría errónea y muy pocas fotografías, con una baja calidad.  La mayor parte que existen están en propiedad de varios bancos de fotos privados. Los dos videos que se presentan son los únicos que se pueden obtener en la actualidad libremente.

 

 

 

 

Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

Sin comentarios aún

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

NODO norte

Un suplemento del Diario La Capital