QUÉ COMER EL 26 PARA RECUPERARNOS DE LAS FIESTAS

QUE HACER Y QUE NO HACER PARA DESINTOXICARNOS

 

Se termina el mes de diciembre, tiempo de fiesta y de regocijo pero también de excesos casi diarios. Un nuevo año está por comenzar y lo recibimos posiblemente con un par de kilos de más. La desesperación se instala en tu cabeza y no sabes qué comer para desintoxicar el cuerpo.

La primera pregunta que te viene a la cabeza luego de una comida copiosa es si realmente es posible engordar 2 o 3 kilos en un día. La respuesta es no, aunque si te pesas al día siguiente la balanza diga lo contrario. Entonces ¿qué pasa? Por qué aumentamos tanto de peso? El aumento de peso se debe a la retención de líquidos. El exceso no sólo de sal sino también de azúcar y alcohol en nuestro cuerpo genera una importante retención de líquido. La solución para esta retención de líquidos no es dejar de comer, sino todo lo contrario, hay que comer pero eligiendo bien los alimentos. La principal clave para purificar nuestro cuerpo es huir de las «dietas milagro» Hago esta aclaración porque luego de las fiestas es el momento donde aparecen ideas y dietas como estas:

Ayunar durante una semana.
Tomar solo agua y alguna fruta durante el día.
Alimentarse de caldos e infusiones solamente.
Restringir totalmente los hidratos de carbono.
Tomar laxantes.

La lista podría seguir. He escuchado muchas alternativas rápidas (y peligrosas) para recuperar el peso que traen aparejados los excesos alimenticios. Pero esa no es la solución.

 

Por estos días, con las comilonas de Navidad y Fin de Año en ronda, tener la receta de un régimen que elimine todos los excesos resulta más que tentador. Pero, ¿qué es lo más recomendable para depurar el organismo? ¿Es necesaria una dieta o basta con apostar a una alimentación saludable? A través de órganos como el hígado y el riñón, el cuerpo es capaz de eliminar las toxinas (o sea, las sustancias venenosas que produce el organismo) por sí solo. Pero hay ciertos alimentos que dificultan esta tarea. “Hoy estamos más expuestos a toxinas provenientes de alimentos procesados, como carnes marinadas, alimentos enlatados y comidas rápidas.

Tras un exceso alimenticio al organismo le sobran toxinas, lo que conlleva que el aparato digestivo se vea obligado a realizar un esfuerzo extra con el objetivo de asimilar todos los alimentos. Además, esta sobrecarga de nutrientes en tan corto espacio de tiempo lo fuerza a metabolizarlos de manera poco fisiológica.  Por otra parte, los excesos alimenticios tienen un impacto sobre el organismo y producen la sobrecarga de los órganos corporales, sobre todo de los riñones, el hígado, el cerebro y el corazón. Por esta razón, tras un atracón se tiene sensación de pesadez y somnolencia, sobre todo cuando se han ingerido grandes cantidades de azúcar y grasa.

A esto se añade que se produce un aumento de la tensión arterial y un incremento del esfuerzo cardiovascular, ya que el corazón se ve obligado a acelerar los latidos. Sin embargo, siempre es posible minimizar esta retahíla de efectos y ayudar al organismo a desintoxicar y a ‘resetear’. Aunque no hay milagros, algunos alimentos tienen el poder de paliar los daños.

Comida para ‘desengrasar’

Vegetales de hoja verde.

 

 

Espinacas, acelgas, berros o lechugas tienen un alto contenido en clorofila, la cual es un excelente depurativo natural y una buena propiciadora del funcionamiento del hígado y de su labor desintoxicante. Aportan, además, cantidades interesantes de vitaminas, especialmente A, C, B y K, que tienen propiedades antiinflamatorias, de fibra –que regenera la flora intestinal y facilita la digestión– y de minerales, sobre todo zinc, potasio, hierro y magnesio, los cuales tienen funciones antioxidantes. Hay diversas formas de consumirlas, pero en verano lo ideal es comerlas en su versión cruda o como acompañantes de ensaladas.

 

Pomelo y limón.

 

 

El limón destaca por su aporte de vitamina C, que actúa transformando las toxinas en agua y expulsando los radicales libres –moléculas que oxidan y alteran los tejidos y, por tanto, aceleran el envejecimiento–. A esto se añade que el ácido contenido en este cítrico ayuda a descomponer los alimentos y a mantener niveles adecuados de jugos gástricos, que tienen un papel esencial en el procesamiento de los nutrientes.

Por su parte, el pomelo está prácticamente exento de lípidos y contiene, al igual que el limón, una buena cantidad de vitamina C, concretamente 40 mg cada 100 gramos. Asimismo, los 0,8 gramos cada 100 de fibra lo convierten en un buen amigo de la digestión y de la absorción de los nutrientes. Eso sí, en este caso, el sentimiento de culpabilidad conlleva que muchos opten por llevar una dieta muy restrictiva al día siguiente, limitándola prácticamente al consumo de frutas.

 

Alcaucil

 

 

Esta hortaliza está compuesta por un 88% de agua, lo que la convierte en un poderoso diurético y en un potente desintoxicante del hígado. A estas propiedades se añade el alto aporte de fibra vegetal –2 gramos cada 100–, que es una excelente reguladora del tránsito intestinal y de los niveles de saciedad.

 

Jengibre.

 

 

Esta rizoma procedente de Oriente incluye gran cantidad de compuestos fenólicos, los cuales estimulan la digestión, alivian la irritación gastrointestinal y evitan la aparición de los efectos secundarios derivados de una mala absorción de los alimentos. El gingerol es su principal compuesto activo, que, además de otorgarle ese sabor tan característico, actúa como un potente inflamatorio natural.

 

Hidratos de carbono.

 

Aunque los alimentos que más le sobran al organismo tras una comida copiosa son los que tienen un alto contenido en grasas, proteínas y sal, no es recomendable restringir drásticamente su ingesta. Teniendo en cuenta esto, no está de más comer hidratos de carbono al día siguiente de una comilona. La finalidad es el mantenimiento de los niveles de glucosa en el cerebro para evitar la aparición de ansiedad. Comer hidratos tras una comilona evita la aparición de ansiedad.

 

Caldos.

 

 

Las sopas de verduras son buenos reconstituyentes tras un buen atracón gastronómico. Son altamente digestivas, ayudan a calmar la irritación estomacal, facilitan la eliminación de toxinas y mantienen a raya los niveles de saciedad. ¿Qué vegetales deben incluir? Hay diversas posibilidades, pero si son a base de puerro, alcachofa, apio o cebolla, mucho mejor.

 

Té verde.

 

 

Esta variedad de té es un excelente purificador y estimulador del organismo. Aporta un buen contenido de minerales, sobre todo fósforo, calcio y magnesio, y de vitamina C, que se encarga de depurar el organismo, prevenir el estreñimiento y evitar la aparición de disfunciones digestivas. Además, este tipo de infusión es rica en flavonoides, concretamente en catequinas, las cuales regulan el estrés oxidativo, retrasan el envejecimiento celular e inhiben la absorción de grasas por parte del organismo.

 

El ajo, el agua y las fibras

 

 

 

 

Otro consejo está dirigido a la desintoxicación interna del cuerpo. Porque todo lo que comes afecta la salud de tu cuerpo. Muchas personas no son conscientes de la cantidad de toxinas que agregan a su cuerpo todos los días. Hay un gran número de alimentos que son beneficiosos para la salud de sus intestinos e incluso pueden contener toxinas. En primer lugar, hay alimentos ricos en fibra, como los productos integrales, las semillas de lino y las bayas frescas. Éstos contienen fibra que se une a las toxinas en los intestinos y promueve la excreción.

Pero incluso los alimentos pequeños y discretos tienen un gran poder. El ajo, que tiene un efecto preventivo a la hora de desintoxicar el cuerpo, es el ingrediente más importante. El ajo tiene propiedades antibacterianas y antibióticas que protegen el cuerpo de enfermedades, reducen la inflamación y fortalecen el sistema inmunológico. También es importante beber mucha agua – de 2 a 3 litros al día es lo mejor. Todas las toxinas son hidrosolubles. El agua sola en si misma es depuradora ayudando al organismo naturalmente.

 

En síntesis, de ayuno nada. Una alimentación saludable, rica en antioxidantes, fibras y sobretodo agua y alimentos que se compongan principalmente de agua como los vegetales, balanceados con un poco de hidratos de carbono, algo de lácteos, probióticos y pescado o carne magra, con algunas legumbres, durante varios días o siempre que se pueda.

 

 

 

Emilio R. Moya

Fuente: elcomercio.com,
Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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