NUESTRAS ACCIONES SON NUESTRO FUTURO

UNA NOTA PARA TOMAR CONCIENCIA

 

 

Cada 16 de octubre desde el año 1979 se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una celebración promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el claro objetivo de disminuir el hambre en el mundo, propósito que también busca la Agenda 2030 con su meta de hambre cero. Estimado lector le pido, de corazón que lea esta nota, que vea cada video, y que la comparta con su familia y sus amigos. Será su manera de sumar una acción más a nuestro futuro. ¡Gracias!

 

 

Cada año, la FAO se centra en un lema para difundir la campaña del Día Mundial de la Alimentación. Para el 2021, el lema es “Nuestras acciones son nuestro futuro”. Se pide un esfuerzo para ser más sostenibles en nuestras acciones diarias, reduciendo el desperdicio de alimentos, creando conciencia acerca de una nutrición sana y equilibrada. Y todo ello con el objetivo de llegar a terminar con el Hambre y de proteger el medio ambiente.

 

 

UN PECADO IMPERDONABLE

 

 

En un vasto planeta con cerca de 8 000 millones de personas donde solo se escucha hablar de nuestras diferencias, hay algunas cosas importantes que nos conectan, y una de ellas es la comida. Nos vincula a todos. Todos la necesitamos, dependemos de ella, sobrevivimos gracias a ella y nos aporta felicidad.

 

 

De hecho, la comida es parte de lo que somos. Es parte de nuestros hábitos y culturas. Cientos de programas de televisión, películas y podcasts giran en torno al tema de la comida, y los libros de cocina figuran siempre entre los más vendidos. La comida es incluso parte de cómo interactuamos con los demás. Los sibaritas compartirán rápidamente recetas y experiencias gastronómicas. ¿Y quién no ha publicado una foto de su plato favorito en sus redes sociales? Estamos inmersos en el debate sobre la comida. Entonces, si amamos tanto la comida, ¿por qué dejamos que tantos alimentos se pudran en nuestras heladeras, queden como sobras tras nuestras fiestas, se descarten en nuestras tiendas o directamente los tiremos a la basura desde nuestros platos?* Un tercio de todos los alimentos producidos globalmente se pierde o se desperdicia. Nos encanta la comida, pero no la cuidamos.

 

¿QUÉ ES UN SISTEMA AGROALIMENTARIO?

 

Un sistema agroalimentario es un término complejo que puede parecer lejano a tu realidad, pero ¿Sabes que nuestras vidas dependen de ellos? Cada vez que comes participas en el sistema. Los alimentos que elegimos y la forma de producirlos, prepararlos, cocinarlos y almacenarlos nos convierten en parte integral y activa del funcionamiento de un sistema agroalimentario.

Un sistema agroalimentario sostenible es aquel en el que se dispone de una variedad de alimentos suficientes, nutritivos e inocuos a un precio asequible para todos, y en el que nadie tiene hambre ni sufre ninguna otra forma de malnutrición. Los estantes están abastecidos en el mercado local o en la tienda de alimentación, pero se desperdician menos alimentos y la cadena de suministro alimentario es más resiliente ante crisis bruscas como los fenómenos metereológicos extremos, los repuntes de precios o las pandemias, todo mientras se limita, en lugar de empeorar, la degradación medioambiental o el cambio climático. De hecho, los sistemas agroalimentarios sostenibles proporcionan seguridad alimentaria y nutrición para todos, sin comprometer las bases económicas, sociales y medioambientales para las generaciones venideras. Conducen a una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor para todos.

 

¿CÓMO NOS AFECTA?

 

 

Los sistemas agroalimentarios emplean a 1 000 millones de personas en todo el mundo, más que cualquier otro sector económico. Además, nuestra forma de producir, consumir y, lamentablemente, desperdiciar alimentos le cobra un precio muy alto a nuestro planeta, ejerciendo una presión innecesaria en los recursos naturales, el medio ambiente y el clima. Con demasiada frecuencia, la producción de alimentos degrada o destruye los hábitats naturales y contribuye a la extinción de especies. Esta ineficiencia nos está costando billones de USD, pero, lo que es más importante de todo, los sistemas agroalimentarios actuales están exponiendo desigualdades e injusticias profundas en nuestra sociedad mundial. Unos 3 000 millones de personas no pueden permitirse dietas saludables, mientras que el sobrepeso y la obesidad continúan aumentando en todo el mundo.

Existen soluciones. Los gobiernos deben reconvertir las políticas antiguas y adoptar políticas nuevas que fomenten la producción sostenible de alimentos nutritivos asequibles y que promuevan la participación de los agricultores. Dichas políticas deben promover la igualdad y el aprendizaje, impulsar la innovación, estimular los ingresos rurales, ofrecer redes de seguridad a los pequeños agricultores y desarrollar la resiliencia climática. También deben considerar los diversos vínculos existentes entre las áreas que afectan los sistemas alimentarios, incluida la educación, la salud, la energía, la protección social, las finanzas y demás, y hacer que las soluciones encajen. Y deben estar respaldados por un aumento considerable de la inversión responsable y un apoyo enérgico para reducir los impactos medioambientales y sociales negativos en todos los sectores, especialmente el sector privado, la sociedad civil, los investigadores y el ámbito académico.

 

NUESTRAS ACCIONES SON NUESTRO FUTURO

 

Los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, las organizaciones internacionales y el mundo académico también necesitan nuestra ayuda. Necesitamos influir en lo que se produce aumentando nuestra demanda de alimentos nutritivos producidos de manera sostenible y, al mismo tiempo, ser más sostenibles en nuestras acciones diarias, ante todo reduciendo la pérdida y el desperdicio de alimentos. También tenemos la responsabilidad de hacer correr la voz, creando conciencia sobre la importancia de un estilo de vida saludable y sostenible. Los esfuerzos para mitigar el cambio climático, la degradación medioambiental y nuestro bienestar dependen todos de ello. Necesitamos activar un movimiento alimentario que abogue por un cambio ambicioso.

 

¿QUÉ PUEDES HACER PARA AYUDAR A CAMBIAR?

 

 

Para muchas personas en nuestro planeta, la comida es algo que se da por hecho. Está ahí, en sus casas o en un mercado, y por lo general, tienen los medios para comprarla. Pero para mucha gente, la comida es escasa o inaccesible. Para los millones de personas que padecen hambre cada año, la comida no es algo que esté garantizado. Supone un reto diario. Respetar la comida significa apreciar la historia que hay detrás de los alimentos. Cuando vemos el panorama completo, es más fácil ver qué significa nuestra comida y cuán preciosa es en verdad.

 

Reduce el desperdicio de alimentos:

compra solo los alimentos que necesitas, aprende a amar las frutas y verduras de aspecto feo, sírvete raciones realistas, ten en cuenta las fechas de caducidad, almacena los alimentos de manera inteligente, dona los excedentes y convierte los alimentos sobrantes en la comida del día siguiente. Cuando desperdiciamos comida, también desperdiciamos todos los recursos utilizados para cultivar, procesar, transportar y comercializar esos alimentos. La comida es mucho más que lo que hay en nuestros platos.

 

Apoya a los productores de alimentos:

los chefs obtienen premios, estrellas y reconocimientos por sus creaciones. Pero ¿qué pasa con nuestros agricultores? Sin ellos, no tendríamos los alimentos frescos que necesitamos a diario para preparar cualquiera de nuestros preciados platos. ¿No son los campesinos los verdaderos héroes? Compra en mercados locales y conoce a los agricultores. Darles una oportunidad de negocio equivale a concederles tu reconocimiento y respeto.

 

Valora el trabajo que requiere producir los alimentos:

la agricultura no es solo trabajo, es arte. Se requiere tanto esfuerzo para producir nuestros alimentos. Hacen falta semillas y tierra, agua y trabajo, protección y paciencia. ¿Sabías que se necesitan unos 50 litros de agua para producir una naranja? Los alimentos que elegimos afectan a la salud de nuestro planeta y al futuro de la alimentación. Cuando comes estás consumiendo los recursos naturales y el arduo trabajo de los campesinos, las abejas, quienes recolectaron los alimentos y todas las demás personas involucradas en conseguir que los alimentos lleguen a tu plato. Aprecia la comida como si fuera una obra de arte.

 

Adopta una dieta más saludable y sostenible:

nuestros cuerpos se quedan sin calorías y sin nutrientes. Obtenemos nuestra energía y mantenemos nuestra salud a partir de unos alimentos adecuados. Normalmente no prestamos atención a la influencia que tienen los alimentos y la nutrición sobre nuestros cuerpos. Necesitamos entender que los alimentos son energía. Consumir demasiada comida en general, o demasiada comida de un solo tipo puede conducir a la obesidad, a carencias o a enfermedades relacionadas con la dieta.

 

Aprende  de dónde proceden los alimentos:

¿los kiwis provienen de árboles o de arbustos? ¿Son los tomates una fruta o una hortaliza? Al aprender más sobre nuestra comida, de dónde viene, qué alimentos se producen en cada temporada y qué se necesita para producirlos, aumentamos nuestro conocimiento y respeto por lo que estamos comiendo.

 

 

*Nota de redacción: La estimación que sugería que aproximadamente un tercio (o el 30 por ciento) de los alimentos del mundo se perdía o desperdiciaba cada año fue calculada por la FAO en 2011 como una estimación amplia y preliminar. La cifra se está sustituyendo actualmente por dos indicadores separados, el Índice de pérdida de alimentos y el Índice de desperdicio de alimentos, para dar una idea más clara del problema. En 2019, la FAO calculó el Indicador de pérdida de alimentos a nivel mundial (alimentos perdidos desde la fase posterior a la cosecha hasta la venta al por menor, pero sin incluirla) en un 14 por ciento. El Índice de desperdicio de alimentos (alimentos perdidos en la venta al por menor y a nivel del consumidor) está siendo desarrollado actualmente por ONU-Medio Ambiente (PNUMA).

 

Emilio R. Moya

 

Fuentes: FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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