NIHON NO RABUSUTŌRĪ  日本のラブストーリー

UNA HISTORIA DE AMOR JAPONÉS

 

 

Hasta hace muy pocos años pensar en los mejores whiskies del mundo, era pensar en Escocia. Sus marcas emblemáticas eran el buque insignia que llevaba la bebida a lo largo y ancho del mundo desde hacía siglos. Sus etiquetas arrasaban cuanta competencia hubiera en el planeta y a nadie se le hubiese ocurrido pensar que la situación pudiese cambiar, y mucho menos por una amenaza proveniente de un país que hace menos de doscientos años aún estaba en pleno feudalismo. Pero algo ocurrió a principios de este siglo y el whisky japonés llegó en 2015 a la cima.

 

 

El whisky japonés Yamazaki Single Malt Sherry Cask de la destilería Beam Suntory Inc, es reconocido como el mejor whisky del mundo por Jim Murray en la guía británica Whisky Bible 2015. Por primera vez en 12 años un whisky japonés se situó en el primer puesto y, paradójicamente, también por primera vez ningún whisky escocés consiguió estar entre los cinco primeros puestos. Después de catar alrededor de 4500 whiskies para elaborar esta guía de prestigio mundial, Jim Murray lo definió como un whisky “espeso, seco y tan redondo como una bola de billar”. También aseguró que actualmente ningún whisky de pura malta escocés “puede acercarse lo más mínimo” al galardonado whisky japonés.

 

 

MASATAKA TAKETSURU

 

 

Todo empieza allá a finales del siglo XIX, cuando en Japón intentaban destilar whisky sin ningún éxito. Masataka Taketsuru, un joven químico y emprendedor nacido en Takehara, Hiroshima, hijo de un padre dedicado al gremio, cuya familia era propietaria de una productora de sake desde 1733, enamorado de los grandes whiskies escoceses tenía la curiosidad e imperiosa necesidad de saber cómo los escoceses eran capaces de elaborar tan admirada bebida. Leía todo tipo de libros escritos acerca del whisky en occidente ya que también era un gran admirador del whiskey americano, así que le promete a su padre que iba convertirse en elaborador de whisky y es aquí que empieza su obsesión por ser un maestro destilador. Masataka, que por aquel entonces trabajaba en la empresa Settsu Shuzo, a la cual convenció de la posibilidad de elaboración de un whisky japonés y de que esta bebida tenía un éxito asegurado no solo en el mercado japonés, si no el mercado mundial -todo un visionario ya que no se equivocaba- por lo que la empresa decide enviarlo a Escocia para aprender los secretos de la destilación de la aquavit.

Éste, al ser de una familia trabajadora tenía recursos limitados, es aquí donde entra en juego un millonario japonés al cual le interesaba mucho tener como yerno a un maestro destilador, no solo por su fascinación por la bebida sino también por un interés comercial, así que le «patrocina» parte del dinero del viaje de Masataka con la condición de que cuando vuelva de su viaje se tendría que casar con su hija.

Su viaje empieza y zarpa desde Kobe, pasando por varias bodegas de vino en San Francisco, California hasta llegar a Escocia. Cuando “Masa” llega a tierras escocesas a finales de 1918, se matriculó en la prestigiosa Universidad de Glasgow en donde estudiaría química orgánica. En el verano del año siguiente, estudia con Thoma Stewart Patterson, el reconocido presidente de química de Gardinder.

 

 

 

Este mismo año trabaja en las destilerías de Strathspey y Longmorn en dónde aprende el arte de la destilación y a mitad de año se traslada a las Lowlands para trabajar en la destilería Bo´ness de James Calder & Co. Aquí aprende los secretos para hacer un coffey grain, un whisky de grano bajo el método de columnas de destilación.

 

JESSIE ROBERTA «RITA» COWAN

 

 

En este año también conoce a una de las hijas de un tal doctor Cowan, científico fallecido que dejaba a su mujer e hijas en una precaria situación económica, y esta le propone a Taketsuru alquilarle una habitación para que viva a un precio razonable a cambio de que éste les enseñase jiu-jitsu, arte marcial en la que Taketsuru era muy hábil.

 

 

Al llegar a casa de la familia Cowan conoce a la hija menor, Jessie Roberta «Rita» Cowan, de la cual cae rendido a sus encantos y se enamora en el acto. Aunque Rita ya estaba comprometida con un joven de una acaudalada familia escocesa, rompe su compromiso al enamorarse de Taketsuru casándose en 1920.

 

 

Se mudaron a Cambeltown dónde el señor Masataka Taketsuru trabajaría en la destilería Hazelburn por ese entonces propiedad de Springbank, dónde aprendería el arte de los blended malt y así culminaría su periplo por Escocia. Posteriormente regresa a Japón con un breve paso por los Estados Unidos. Matasaka vuelve a su país, casado y con una mochila llena de conocimiento sobre la destilación del whisky.

 

SHINJIRO TORII

 

 

 

Aquí entra en escena otra persona clave para el desarrollo del whisky en Japón, Shinjiro Torii, un avispado farmacéutico enamorado de los destilados y vinos europeos que llegaban por esos lares, de hecho Shinjiro se dedicaba a la importación de vinos portugueses. En 1899 poseía una tienda en Osaka llamada Torii Shoten la cual sería la base de lo que hoy se conoce como Suntory Limited, donde comenzó como destilador imitando todo lo que probaba hasta el punto que da a luz en 1907 a lo que se conocía como Akadama Port Wine una especie de vino dulce parecido al Oporto con el que tuvo cierto éxito, pero que no llegaba a contentar del todo a su fabricante.

Casi a mediados de la década del 20 Shinjiro se entera del periplo por el cual pasó Masataka Taketsuru por Escocia y sobre sus conocimientos adquiridos en su viaje, además de saber de sus problemas económicos debido a que la empresa que lo envió a Escocia estaba en quiebra y el millonario que le dio parte del dinero que se llevó en su travesía a cambio de casarse con su hija a su vuelta era reclamado por su acreedor, por el descontento que le causó el saber que volvió casado de su aventura por Europa y que no iba a poder cumplir la parte del pacto que le tocaba.

 

 

Shinjiro se aprovecha un poco de esta situación y le propone a Masataka Taketsuru contratarlo para que juntos elaboren un whisky japonés, hecho por y para japoneses, algo impensable en esa época y Masataka que al parecer estaba contra la espada y la pared decide aceptar la propuesta. En 1921 la tienda de Torii se transforma en la empresa Kotobukiya y luego en 1924 tras la transformación de Kotobukiya Group en destilería, nace Yamazaki, la primera destilería de whisky de Japón.

 

 

El primer destilado producido sale a la venta en 1929 y lo llaman Suntory Whiskey Shirofuda White Label, nace así el primer whisky japonés autentico, una bebida con más pena que gloria, pero ya habían logrado sembrar la semilla de algo grande, algo por lo cual serían reconocidos como los padres del whisky japonés, algo que marcaría de por vida la historia del whisky en Japón.

Se ampliaban los negocios y comienzan a elaborar whisky de malta, pero en 1934 Masataka y Shinjiro discuten, rompen su relación convirtiéndose así en rivales productores.

 

 

Masataka Taketsuru funda su primera destilería, la pequeña Yoichi, ubicada en la isla de Hokkaido, la isla más al norte y que según él, esta tenía las condiciones climatológicas similares a Escocia, la destilería no sacaría su primer whisky hasta dos años después de su fundación y se convierte en la primera destilería con el uso de la maduración en roble. En 1934 Taketsuru funda Dai Nippon Kaju On.

 

 

Que posteriormente en 1952 sería el embrión para el nacimiento de Nikka Whisky Distilling Co. LTD la segunda gran destilería japonesa que por varios años fue la mejor destilería en estos convulsos inicios. El nombre de Nikka sale de Dai NIppon KAju. Es aquí en Nikka dónde se elaboran blendeds de calidad, en 1961 muere Rita, un año después lo hace Torii. 1963 se importan a Japón las primeras columnas de destilación para la elaboración de su Coffey Grain Whisky. Nikka no exportaría sus whiskys a Europa hasta el año 2001 dónde destacan su Nikka Whisky From The Barrel.

 

UN PERFECCIONISTA

 

 

Se cuenta que la obsesión por la perfección de Masataka por obtener destilados similares a los escoceses no solo se basaba en usar alambiques hechos con los mismos materiales sino que si Masataka sabía que uno de esos alambiques tenían algún golpe o magulladura en algún lugar en concreto, él lo repetía en los suyos. Masataka continuó con la elaboración de whisky de malta además de ginebra y un licor de manzana estilo calvados al que llamó Rita en honor a su fallecida esposa.

 

UN PUBLICISTA

 

 

En 1963 Shinjiro le cambia el nombre a Kotobukiya y le pone Suntory (hoy Suntory Limited) en honor a aquel primer whisky que hizo y que no es otra cosa que un acrónimo de Sun (sol en inglés) y su apellido Torii con la modificación de la doble «i» por una «y» formando SUNTORY. A finales de los 70 contrata a nada más y nada menos que al ícono del cine japonés, el director Akira Kurosawa que decide hacer las campañas publicitarias con actores y personalidades estadounidenses, cosa que no se había hecho nunca, una de estas personalidades fue Francis Ford Coppola, con los años, esta experiencia le sirvió a su hija Sofía Coppola para la creación del guion de la película “Perdidos en Tokio” (2003) protagonizada por una joven Scarlett Johansson y el nominado al Oscar como mejor actor en esta película Bill Murray, la cinta obtuvo 4 nominaciones a los premios de la Academia de los cuales se llevó la estatuilla al mejor guion Original.

 

 

Se dice que esta película lanzó el whisky japonés al mercado occidental dando a conocer la gran calidad de estos destilados, esto y unos cuantos premios después hicieron pasar a los whiskies japoneses de precios accesibles a que tengan precios muy elevados en una transformación en pocos años.

 

 

El legado que dejaron estos hombres aún perdura, El hijo de Torii continuó con el trabajo de su padre haciendo de SUNTORY una gran empresa internacional diversificada, cuentan con varias destilerías, una entidad muy comprometida con la naturaleza y la biotecnología, además de recoger premios otorgados a sus whiskies en los certámenes más prestigiosos de todo el mundo.

 

BONUS TRACK: UN HOMENAJE AL AMOR: sugerencia ver en pantalla grande

 

 

Emilio R. Moya

 

 

Fuente: gastronoming.com
Oscar Tarrío

Director Periodístico Chefs 4 Estaciones en Chefs 4 Estaciones / Ex Editorial Diario La Capital

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